Nuevas tecnologias.
No cabe duda que estamos viviendo en un tiempo en que contamos con innumerables adelantos técnicos y tenemos acceso a mejores medios que nuestros padres y profesores, en este sentido somos superiores a ellos.
Quizá la estrella de todo este mundo sean el ordenador e internet. Los jóvenes usamos Internet básicamente para divertirnos y comunicarnos y no tanto como debiéramos para temas relacionados con nuestros estudios.
Hay quien opina que el uso de Internet nos aísla, perjudicando nuestra vida social y familiar. Particularmente opino que esto no es así, incluso creo que refuerza las relaciones con los amigos y los padres, ya que, a través de los foros, de los blogs o de la mensajería instantánea (Tuenti, Messenger, etc) algunos de los recursos más utilizados hoy en día, mantenemos un contacto casi continuo con nuestros amigos y amigas, con los que nos podemos comunicar de manera más rápida y barata que a través de otros medios. También, y aunque no suele ser frecuente, puede llegar a favorecer las relaciones con nuestros padres y hermanos.
Los videojuegos, bien por medio de videoconsolas o a través de Internet es otro de nuestros entretenimientos favoritos, ya que nos permiten demostrar nuestras habilidades o medirnos en competencia contra nosotros mismos o contra otros jugadores, incluso jugar en línea con otros chicos de otras ciudades o países. Hay quien ve aquí otro peligro y piensa que los juegos de violencia puedan influir negativamente en nuestro comportamiento, llegando a repercutir negativamente en nuestra conducta, yo pienso que no por ver o jugar con juegos agresivos nos vamos a convertir en personas agresivas.
Es cierto que el uso de Internet puede tener consecuencias negativas, pues no cabe duda que el acceso casi ilimitado a todos los recursos disponibles a través de la red puede suponer un riesgo, máxime cuando sobre todo nos conectamos desde casa, ya que es relativamente sencillo el acceder a contenidos violentos o pornográficos, incluso ser objeto de acosos o estafas, por eso es necesario que seamos moderados en su utilización, nos sepamos controlar, siendo responsables de lo que estamos haciendo, y ser conscientes que no debemos restar tiempo a las horas de sueño y mucho menos dejar de lado las tareas escolares.
Creo que el tiempo que empleamos navegando y jugando en Internet o chateando en el Messenger influye escasamente en otras actividades, salvo en la de ver la televisión, pero su abuso puede repercutir negativamente en los estudios, aunque si aprovechamos bien alguno de los muchos recursos con los que contamos en la red, tendremos una fuente suplementaria de conocimientos que nos ayudará en nuestra formación y en las tareas escolares. Lo que ocurre es que no sabemos emplear estos recursos y el uso y la elaboración que hacemos de la información que encontramos en Internet se limita, en la mayoría de los casos, al conocido “corto y pego”.
Nos encontramos con una gran oportunidad, pero tenemos que saber aprovecharla, siendo nosotros los que dominemos la situación y no al revés.